Cómo comenzó todo...

"Yo creo que hay mucha gente que tiene ingenio y creatividad. Solo quiero acercarles materiales y herramientas para que puedan llevar sus ideas un paso más allá"

Hola! mi nombre es Javiera y detrás de esta marca hay un fuerte incentivo que nace desde la experiencia y la historia.
No soy manualista ni diseñadora — soy psicóloga, y sé que lo que más frena a alguien no es la falta de talento. Es el miedo a partir mal.

Por eso nació Tintero Lab: para que no tengas que adivinar qué comprar ni si tu impresora sirve. Solo elegir, crear, y atreverte".


Mi historia empieza hace más de 20 años, cuando mi familia creó un pequeño negocio de recarga de tintas para impresoras. Crecí ahí dentro, aprendiendo casi sin darme cuenta sobre impresoras, formas de imprimir y tipos de tinta. Cuando mi papá agregó las tintas alternativas, todo cambió: aprendimos juntos a manejarlas y a explicarles a los clientes cómo sacarles el máximo provecho.

Con los años mis hermanos se fueron haciendo cargo del negocio, pero yo siempre estuve acompañando, sin soltarlo nunca del todo. Como familia nos íbamos actualizando en impresoras y tintas, y fuimos sumando papelería básica, papel fotográfico y adhesivo, imprimiendo cada día los pedidos de personas que querían revelar sus fotos. Con el tiempo nos ganamos un nombre en Quilpué, reconocidos por nuestro servicio personalizado y por los años de experiencia en el rubro.

Cuando llegó la pandemia, di el salto y abrí mi propio local, "Eco Tintas", en Quilpué: un espacio más colorido, más femenino, donde la papelería empezó a brillar tanto o más que las tintas. Ahí entendí que había un nicho enorme de personas que solo querían una cosa: no equivocarse. Y ahí es donde entro yo, con toda mi experiencia, a acompañarlas.

Estudié psicología, pero siempre estuve ligada al mundo de los negocios, tanto así que me especialicé en negocios y marketing. Hoy mi motor es poder decirle a las personas "se puede", y ayudarlas a resolver los miedos que traen sus proyectos y emprendimientos. Porque mi historia no es solo de tintas y papeles: es la historia de aprender, a punta de práctica y cercanía, que cualquiera puede lanzarse a crear algo propio si tiene a alguien de confianza al lado.